Y que decir cuando la tristeza enmudece nuestras vidas? Aprender. Crecer. Entender que la alegria no se opone a la madurez.
Nada.
No hay razones que expliquen esta sensacion de injusticia. ¿Es que a caso existe tal cosa?
Nada.
Mirar nuestras manos. Perder la vista. Observar el cielo intentando apagar los ruidos de la ciudad. Revivir un recuerdo lejano de tu voz, de tu musica.
Nada.
Sonreir con tu festejo, con tu salto. Agachar la cabeza con tu saludo. Admirar lo que vive en nuestra memoria gracias a vos.
Nada.
Se fue, y de extraño no tenia nada.
Nada.
Nada.
Interrumpir un sueño tiene un costo.
Aun puedo ver inclusive la forma en que sostenias el cigarrillo, o tu inocente sonrisa que siempre tenia lugar en tu rostro.
Nada.
Adios Maxi, adios a una gran persona...
Quizas sea tal vez una señal, un elemento nuevo que traiga el equilibrio. Que recuerde en el efimero triunfo la real derrota con la que nacemos.
¿como no desbarrancarse y perderse en los blancos que se traen con esfuerzo sabiendo que negro es el destino?
martes, 28 de julio de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

