Habiamos hablado un largo rato y en ningun momento pudo sostener su mirada con la mia. Apenas en algun momento conteniendo el llanto me observo de costado. Se notaba que hacia un gran esfuerzo por establecer una conexion. Intentaba llegar a mi, dejarme algo. Fue entonces cuando puso su mano en mi hombro y sus ojos inyectados de dolor quedaron al descubierto, sin pudor, por primera vez en la tarde, y me dijo:
-¿vos queres saber que se siente? Es lo mismo. Solo que todo esta teñido de un cierto dejo de tristeza. Conversaciones inconclusas y recuerdos que sangran y cicatrizan cada vez que son traidos al presente. Es lo mismo, pero se siente diferente.
martes, 9 de noviembre de 2010
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