
Mirando de reojo ya veo lo que esta por venir. Me dejaste sin mucho mas que futuro, absorbiste mis miedos y ahora lejos estoy de escuchar lo que tengan para decirme. Salgo impune de cualquier pecado, porque la condena a cumplir es pobre luego de haber burlado a la muerte. Tengo poder, el poder de aceptar la derrota. Es el que reduce a cenizas las falsas espectativas. Me pone cara a cara con la realidad y yo me rio. Me rio de ella, de vos, de todos. Inclusive de mi mismo. Por momentos logro enamorarme de la soberbia que me invade cuando creen que me lastiman, o pueden dañarme de alguna manera. Es hermosa la soberbia. La misma que te alejo de mi. La misma que odie y culpe. Pero ahora ella esta conmigo. Ya perdi, gracias por hacerme ver que nada realmente importa. Que todos estamos en la lista de espera. Que el espejo roto habia dejado de dar nuestro reflejo mucho antes de quebrarse.


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