
La sensacion de inmensidad sobre lo que nos rodea, lamento decir, es una irrealidad tan finita como los minutos de una hora.
Constantemente nos ponen espejos para dar sensacion de grandeza, de espacio, inclusive nosotros mismos muchas veces nos encargamos de poner espejos que ocultan el limite de nuestro desconocimiento, para refugiarnos en una falsa profundidad.
"Que casualidad" "El mundo es un pañuelo" "Justo estaba hablando de eso" "Te sueño, te encuentro" "¿Como puedo tener tanta mala suerte? "Cuales son las posibilidades de que eso pase?"
Intentando adjudicarle al azar los acontecimientos de nuestra vida, pero no, es solo el resultado de nuestros espejos que lejos estan de reflejar la realidad.
Yo soy como ese pajaro que confio en su reflejo y choco contra el. Ese animal credulo que intento abordar la inmesidad de la "habitacion". Ahora mis espejos estan rotos y la realidad ante mis ojos. No me quejo, es solo que no me gusta que seamos tan pocos.


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