
-Che, ¿que pasa Sandrito que tenés esa cara?
-Estoy en un quilombo, no se que hacer
-Contame a ver si te puedo ayudar
-¿Viste que yo estoy de novio con Silvia no?
-Si si ya se que estas de novio con Silvia boludo, ¿pero que te pasa? ¿La querés largar?
-No, no, no es que la quiero dejar, yo la adoro a ella. Pero…
-¿Pero que? Te metió los cuernos…
-¿Qué decís? No nada que ver, me gustaría quedarme con Silvia pero estoy en un quilombo.
-Habla querés
-Viste que desde que me rajaron del taller no hago una poronga, ¿no? Bueno, Silvia me convenció de que empiece a estudiar ingles. Hay un instituto nuevo ahí al lado de los chinos. Fue a averiguar, me trajo unos folletos, pidió una entrevista y hasta dio un adelanto de la matricula.
-Si, me dijo el tano el otro día que arrancaste con el inglés hace un tiempo. ¿Y? ¿Jau guar iu?
-Que jau guar iu, ni yes la concha de la lora. El punto es que Silvia se puso pesada y no me quedo otra que ir. Me dije de paso en una de esas si pongo en el currículum que estudio ingles puedo dar mejor impresión y en una de esas me contratan en algún lado. Yo mucho mas sin trabajar no puedo estar, me deprimo, no sirvo viste.
-Me imagino. ¿Y?
-Y bueno fui. Caí como un pelotudo con una mochila de mi sobrino de los power rangers, un cuaderno y un lápiz. Me anote a la noche así que supuse que iba a ser toda gente grande. Aparte me dijeron que por mi nivel me iban a poner en un curso acorde.
-¿Qué nivel?
- Y nivel de boludo, si no entiendo un carajo. Yo dije “ya esta, son todas viejas chotas, no aguanto ni dos días, pero bueno al menos intente”
-Te voy siguiendo… la profesora es una bestia. Un culo de manzana, las tetas redondas, el pezón bien parado, boca de mamadora…
-No, es un profesor. Un viejo con cara de escavio. Pero llego me siento y era como yo pensaba, todas viejas, un pibe lleno de aros hasta en el ojete y una pendeja mas fea que apretarse los huevos contra la puerta.
-¿y entonces?
-Para. Me siento, saco el cuaderno y el viejo con su mejor olor a vino empieza. Mai neim is Lucio. Ai am 65 iers old y el cat en la teibel y todo eso. Pasaron cinco minutos de anotar como un boludo y se abrió la puerta del aula. No sabes… Fernanda, 24 años, recién se había peleado con el novio. Una carita divina. Pide perdón, viene y se sienta al lado mío.
-¿Una carita divina? ¿Pero estaba buena la mina o no?
- Un sólido siete. Tetas grandes, no tenia mucho culo, pero divina de cara. Yo me sentía un pelotudo bárbaro, pero al toque me tranquilice. Si la mina venia a este curso, es porque de ingles sabia lo mismo o menos que yo.
-Claro, es lógico. ¿Y? ¿Te la garchaste?
-Para, para. Te la hago corta. Pasa toda la clase, guardo mi cuadernito en mi mochila de los power rangers, sale el viejo, y la mina no se iba che. Y ahí me doy cuenta que me estaba mirando fijo y que no había sacado ni una hoja para anotar nada.
-Mmmm. ¿Qué onda?
- Le digo “si querés te paso la primera parte de la clase. Digo, como llegaste tarde”
-Bien ahí, lanzado el hombre, ataco sin miedo, Sandito viejo nomás.
-Se empezó a reír. Yo no sabia si había dicho una boludez, si se reía de mi mochila o si era una hija de mil puta que sabia que estuve toda la clase tratando de mirarle las tetas. Pero no che. Resulta que la mina sabía ingles.
-¿Y entonces?
-Escucha. Me dijo que estaba buscando la clase de acompañamiento terapéutico, un curso que hace ella, entre tantas otras cosas. El punto es que siempre era en esa aula, ella entro y se dio cuenta que no era la clase.
-Aja, y se quedo por vos…
-¿Podes creer que si? Dice que me vio escribiendo un cuaderno, con un lápiz hecho mierda, sacando la lengua y con la mochila de los power rangers y flasheo. Son raras las minas eh. Vos después te empilchas, te perfumas, te bañas en gel, vas al boliche y te terminas poniendo contento porque la que atiende la barra te sonríe, pero ni en pedo te hace descuento. De coger ni hablar.
-Bueno la mina te ficho ahí, se quedo toda la clase para hablarte. ¿Y?
-Me dijo que le quedaban dos materias para recibirse de sociología en la UBA, que vivía en Martínez con la vieja, me contó un poco de su vida en general. Pero lo importante es que me dijo que al verme sintió una vibración incontenible y tenia que hablarme. Ella le hace mucho caso a su cuerpo.
-¿vibración te dijo? A la mierda
-Si, vibración. Me invito a tomar una cerveza cuando salimos de ahí. Ni mierda que le dije que tenia novia, me mande de una.
-Ah, directa la cosa.
-Eso no es nada, estuvimos hablando 15 minutos y me invito a la casa. Me dijo que la vieja estaba de viaje, así que íbamos a poder estar tranquilos.
-¿y vos que hiciste?
-Haciéndome el boludo apague el celular, pensé dos segundos que boxers tenia puestos, pague la birra y me fui con la mina.
- Y ahí si te la garchaste…
- Se me esta haciendo medio tarde, así que te resumo. Terrible. No sabes lo que fue. En mi vida pensé que una mina podía coger tan mal. En serio, yo pensé que coger mal, mal en serio, era para nosotros. Que te vas en seco, que te pones nervioso y no se te para, que la querés acariciar y le metes un dedo en el ojo, que se yo. Pero no Ale, creeme que esta mina era un desastre.
- Te la garchaste rápido, acabaste y te fuiste a la mierda.
-Eso hubiera hecho cualquier tipo inteligente. Yo no. La tengo ahí en pelotas adelante mío, loca de lujuria y yo manoteándome un poco para no pasar papelones viste, porque la guacha no me calentaba nada. La miraba y estaba linda se me paraba… ahora si me tocaba, chau se iba todo a la mierda. Encima no se, se puso en pelotas, se me acerco y tenia un olor raro. No era a sucia, pero un olor a piel raro. Y encima me estaba cagando para la mierda, viste que cuando estas con una sin confianza te aguantas todos los pedos y pareces un globo aerostatico.
-Si, eso pasa siempre.
- Bueno empezamos así más o menos la voy zafando y la mina empezó a gritar. Uh, como si hubiera acabado diez veces. Yo pensaba “la puta madre que carajo hice ahora”, pero no se, creeme que no hice nada. Se la metí un rato, y se me bajaba. Nunca me paso de que se me baje una vez que estoy adentro, pero con esta hija de puta si. La miraba y la mina seguía gozando, loca de mierda. Y ahí me mande la primer cagada.
-¿Qué hiciste?
-Le empecé a hablar. Le dije que había flasheado con ella, que era hermosa, que estaba nervioso porque me importaba, que sentía que la conocía de toda la vida…
-¿Te pinto el amor, pelotudo?
-Vos podes creer que mientras le iba diciendo eso es como que no se. Mi mente retorcida le empezó a dar órdenes a mi cuerpo de calentarse, entonces seguí. Y a ella le gustaba, me contestaba “sos hermoso, por fin estoy con un hombre” y que se yo cuantas pelotudeces mas. Dos minutos después acabe. Pensé que después de todo no había estado tan mal, la mina fea no era, logre calentarme, un polvito, Silvia no se enteraba, la contaba en el barrio, salía redondita.
-Claro, buenísimo, pero…
-Pero la hija de re mil puta empezó a llorar. Si, a llorar. Le pregunto que le pasaba y me dice que seguro yo era igual a todos, que le había dicho esas cosas para cogerla, que los hombres eran todos unos garcas, ella nunca había hecho algo así con alguien que no conoce, bla, bla, bla. Y ahí me mande la segunda cagada.
-Me quiero morir, ¿Qué le dijiste Sandito?
- Y me toco el orgullo. Yo en ese momento era el representante de todos los hombres viste. Y era cierto le había dicho todo para garcharla porque la conchuda me calentaba menos que una luz de tubo. Así que le dije que quería verla de nuevo, que las clases de ingles podían ser nuestro encuentro, que nunca me había pasado algo así y que yo era diferente. Sabia que me estaba mandando una terrible cagada pero intente convencerme mas tarde de que en una de esas la mina se había puesto nerviosa y no podía ser que cogiera tan mal. Y así paso la primera vez.
-¿y hace cuanto de todo esto?
-Un mes y diez días. Y nos vimos en las clases de ingles. Después de la primer semana, le sumamos los domingos a la noche. A la segunda semana me empezó a llamar a las 5 o 6 de la mañana del viernes o sábado para que vaya a dormir con ella después de salir.
-¿Y Silvia no sospecha nada?
-Mira no se. Ella cree que me junto a jugar al póker con ustedes, o al fútbol, que ando cansado por la búsqueda de trabajo. La piloteo. Pero después del último jueves es imposible. ¿Te cuento?
-Si dale que en quince minutos me pasan a buscar ni me agarre las medias y la rodillera.
-Bueno la muy hija de puta no solo no mejoro el garche si no que cogía cada vez peor. Pero siempre me decía algo que a mi me tocaba el orgullo y tenia que ir a garcharla. Encima todo lo inteligente que me parecía se fue a la mierda. Era una pendeja malcriada que nunca laburo en su vida y que se la pasaba leyendo y estudiando pelotudeces. No la aguantaba más. Pero yo con tal de no quedar como un mentiroso, garca de mierda, le regalaba flores, ropa, le decía pelotudeces… le leí un poema, ¿podes creer cosa tan forra? Le leí un poema. El tema es que el jueves pasado empezó con que no me creía nada. Había hablado con el tipo de la cerrajería que por esas casualidades conoce a Silvia y me conoce de vista a mí. Le dijo, pero sin estar seguro, que creía que nosotros éramos novios. Imaginate me empezó a inflar los huevos hasta dejarlos listos para poner en la ensalada. Y ahí me mande otra cagada más
-La largaste al carajo, la mina te persigue y ahora no sabes como sacártela de encima.
-No, no, eso hubiera hecho cualquier hombre normal. Cualquier garca con las pelotas bien puestas. Yo como buen pelotudo que soy le dije que no solo seria mi novia, si no que íbamos a hacer un viaje juntos la semana que viene. Las cataratas quiere conocer la muy hija de puta. No le alcanzo con eso. Entonces le dije que se venga a vivir conmigo.
-Hermano estas en pedo. ¿Cómo pensás salir de esta? ¿Se conformo al menos con eso?
-Casi. Mira, acá tengo los anillos. Ella ya esta preparando todo, me caso en noviembre.
-¿Me estas jodiendo?
-No, te hablo en serio, fue la única manera que la recontra mil hija de puta dejo de llorar y de decirme que era un garca, un sorete como todos los hombres. Así que la semana que viene me voy a Cataratas, cuando volvemos viene a vivir a casa, y en noviembre me caso.
- ¿Y no hay nada que puedas hacer para zafar de eso?
-Imposible, ya pensé todas las posibilidades. No existe manera de dejarla sin ser un garca y un ventajero. Cada cosa que hice me enterró más y más. No hay otra solución, me tengo que casar para salvar el honor.
-No entiendo, ¿vos no querías mi consejo para ver como dejabas a esta mina?
-No, yo lo que quiero es que me ayudes con Silvia. No se que mierda hacer para cortar la relación. Creo que no se lo espera ni en pedo, pero en unos meses me caso viste y quiero hacer todo por derecha. Aparte si la otra hija de recontra mil putas se llega a enterar que sigo saliendo con Silvia me mata, o me manda a matar. ¿Decime que hago? Tirame una soga Ale, vos la tenés clara con las minas…
-Estoy en un quilombo, no se que hacer
-Contame a ver si te puedo ayudar
-¿Viste que yo estoy de novio con Silvia no?
-Si si ya se que estas de novio con Silvia boludo, ¿pero que te pasa? ¿La querés largar?
-No, no, no es que la quiero dejar, yo la adoro a ella. Pero…
-¿Pero que? Te metió los cuernos…
-¿Qué decís? No nada que ver, me gustaría quedarme con Silvia pero estoy en un quilombo.
-Habla querés
-Viste que desde que me rajaron del taller no hago una poronga, ¿no? Bueno, Silvia me convenció de que empiece a estudiar ingles. Hay un instituto nuevo ahí al lado de los chinos. Fue a averiguar, me trajo unos folletos, pidió una entrevista y hasta dio un adelanto de la matricula.
-Si, me dijo el tano el otro día que arrancaste con el inglés hace un tiempo. ¿Y? ¿Jau guar iu?
-Que jau guar iu, ni yes la concha de la lora. El punto es que Silvia se puso pesada y no me quedo otra que ir. Me dije de paso en una de esas si pongo en el currículum que estudio ingles puedo dar mejor impresión y en una de esas me contratan en algún lado. Yo mucho mas sin trabajar no puedo estar, me deprimo, no sirvo viste.
-Me imagino. ¿Y?
-Y bueno fui. Caí como un pelotudo con una mochila de mi sobrino de los power rangers, un cuaderno y un lápiz. Me anote a la noche así que supuse que iba a ser toda gente grande. Aparte me dijeron que por mi nivel me iban a poner en un curso acorde.
-¿Qué nivel?
- Y nivel de boludo, si no entiendo un carajo. Yo dije “ya esta, son todas viejas chotas, no aguanto ni dos días, pero bueno al menos intente”
-Te voy siguiendo… la profesora es una bestia. Un culo de manzana, las tetas redondas, el pezón bien parado, boca de mamadora…
-No, es un profesor. Un viejo con cara de escavio. Pero llego me siento y era como yo pensaba, todas viejas, un pibe lleno de aros hasta en el ojete y una pendeja mas fea que apretarse los huevos contra la puerta.
-¿y entonces?
-Para. Me siento, saco el cuaderno y el viejo con su mejor olor a vino empieza. Mai neim is Lucio. Ai am 65 iers old y el cat en la teibel y todo eso. Pasaron cinco minutos de anotar como un boludo y se abrió la puerta del aula. No sabes… Fernanda, 24 años, recién se había peleado con el novio. Una carita divina. Pide perdón, viene y se sienta al lado mío.
-¿Una carita divina? ¿Pero estaba buena la mina o no?
- Un sólido siete. Tetas grandes, no tenia mucho culo, pero divina de cara. Yo me sentía un pelotudo bárbaro, pero al toque me tranquilice. Si la mina venia a este curso, es porque de ingles sabia lo mismo o menos que yo.
-Claro, es lógico. ¿Y? ¿Te la garchaste?
-Para, para. Te la hago corta. Pasa toda la clase, guardo mi cuadernito en mi mochila de los power rangers, sale el viejo, y la mina no se iba che. Y ahí me doy cuenta que me estaba mirando fijo y que no había sacado ni una hoja para anotar nada.
-Mmmm. ¿Qué onda?
- Le digo “si querés te paso la primera parte de la clase. Digo, como llegaste tarde”
-Bien ahí, lanzado el hombre, ataco sin miedo, Sandito viejo nomás.
-Se empezó a reír. Yo no sabia si había dicho una boludez, si se reía de mi mochila o si era una hija de mil puta que sabia que estuve toda la clase tratando de mirarle las tetas. Pero no che. Resulta que la mina sabía ingles.
-¿Y entonces?
-Escucha. Me dijo que estaba buscando la clase de acompañamiento terapéutico, un curso que hace ella, entre tantas otras cosas. El punto es que siempre era en esa aula, ella entro y se dio cuenta que no era la clase.
-Aja, y se quedo por vos…
-¿Podes creer que si? Dice que me vio escribiendo un cuaderno, con un lápiz hecho mierda, sacando la lengua y con la mochila de los power rangers y flasheo. Son raras las minas eh. Vos después te empilchas, te perfumas, te bañas en gel, vas al boliche y te terminas poniendo contento porque la que atiende la barra te sonríe, pero ni en pedo te hace descuento. De coger ni hablar.
-Bueno la mina te ficho ahí, se quedo toda la clase para hablarte. ¿Y?
-Me dijo que le quedaban dos materias para recibirse de sociología en la UBA, que vivía en Martínez con la vieja, me contó un poco de su vida en general. Pero lo importante es que me dijo que al verme sintió una vibración incontenible y tenia que hablarme. Ella le hace mucho caso a su cuerpo.
-¿vibración te dijo? A la mierda
-Si, vibración. Me invito a tomar una cerveza cuando salimos de ahí. Ni mierda que le dije que tenia novia, me mande de una.
-Ah, directa la cosa.
-Eso no es nada, estuvimos hablando 15 minutos y me invito a la casa. Me dijo que la vieja estaba de viaje, así que íbamos a poder estar tranquilos.
-¿y vos que hiciste?
-Haciéndome el boludo apague el celular, pensé dos segundos que boxers tenia puestos, pague la birra y me fui con la mina.
- Y ahí si te la garchaste…
- Se me esta haciendo medio tarde, así que te resumo. Terrible. No sabes lo que fue. En mi vida pensé que una mina podía coger tan mal. En serio, yo pensé que coger mal, mal en serio, era para nosotros. Que te vas en seco, que te pones nervioso y no se te para, que la querés acariciar y le metes un dedo en el ojo, que se yo. Pero no Ale, creeme que esta mina era un desastre.
- Te la garchaste rápido, acabaste y te fuiste a la mierda.
-Eso hubiera hecho cualquier tipo inteligente. Yo no. La tengo ahí en pelotas adelante mío, loca de lujuria y yo manoteándome un poco para no pasar papelones viste, porque la guacha no me calentaba nada. La miraba y estaba linda se me paraba… ahora si me tocaba, chau se iba todo a la mierda. Encima no se, se puso en pelotas, se me acerco y tenia un olor raro. No era a sucia, pero un olor a piel raro. Y encima me estaba cagando para la mierda, viste que cuando estas con una sin confianza te aguantas todos los pedos y pareces un globo aerostatico.
-Si, eso pasa siempre.
- Bueno empezamos así más o menos la voy zafando y la mina empezó a gritar. Uh, como si hubiera acabado diez veces. Yo pensaba “la puta madre que carajo hice ahora”, pero no se, creeme que no hice nada. Se la metí un rato, y se me bajaba. Nunca me paso de que se me baje una vez que estoy adentro, pero con esta hija de puta si. La miraba y la mina seguía gozando, loca de mierda. Y ahí me mande la primer cagada.
-¿Qué hiciste?
-Le empecé a hablar. Le dije que había flasheado con ella, que era hermosa, que estaba nervioso porque me importaba, que sentía que la conocía de toda la vida…
-¿Te pinto el amor, pelotudo?
-Vos podes creer que mientras le iba diciendo eso es como que no se. Mi mente retorcida le empezó a dar órdenes a mi cuerpo de calentarse, entonces seguí. Y a ella le gustaba, me contestaba “sos hermoso, por fin estoy con un hombre” y que se yo cuantas pelotudeces mas. Dos minutos después acabe. Pensé que después de todo no había estado tan mal, la mina fea no era, logre calentarme, un polvito, Silvia no se enteraba, la contaba en el barrio, salía redondita.
-Claro, buenísimo, pero…
-Pero la hija de re mil puta empezó a llorar. Si, a llorar. Le pregunto que le pasaba y me dice que seguro yo era igual a todos, que le había dicho esas cosas para cogerla, que los hombres eran todos unos garcas, ella nunca había hecho algo así con alguien que no conoce, bla, bla, bla. Y ahí me mande la segunda cagada.
-Me quiero morir, ¿Qué le dijiste Sandito?
- Y me toco el orgullo. Yo en ese momento era el representante de todos los hombres viste. Y era cierto le había dicho todo para garcharla porque la conchuda me calentaba menos que una luz de tubo. Así que le dije que quería verla de nuevo, que las clases de ingles podían ser nuestro encuentro, que nunca me había pasado algo así y que yo era diferente. Sabia que me estaba mandando una terrible cagada pero intente convencerme mas tarde de que en una de esas la mina se había puesto nerviosa y no podía ser que cogiera tan mal. Y así paso la primera vez.
-¿y hace cuanto de todo esto?
-Un mes y diez días. Y nos vimos en las clases de ingles. Después de la primer semana, le sumamos los domingos a la noche. A la segunda semana me empezó a llamar a las 5 o 6 de la mañana del viernes o sábado para que vaya a dormir con ella después de salir.
-¿Y Silvia no sospecha nada?
-Mira no se. Ella cree que me junto a jugar al póker con ustedes, o al fútbol, que ando cansado por la búsqueda de trabajo. La piloteo. Pero después del último jueves es imposible. ¿Te cuento?
-Si dale que en quince minutos me pasan a buscar ni me agarre las medias y la rodillera.
-Bueno la muy hija de puta no solo no mejoro el garche si no que cogía cada vez peor. Pero siempre me decía algo que a mi me tocaba el orgullo y tenia que ir a garcharla. Encima todo lo inteligente que me parecía se fue a la mierda. Era una pendeja malcriada que nunca laburo en su vida y que se la pasaba leyendo y estudiando pelotudeces. No la aguantaba más. Pero yo con tal de no quedar como un mentiroso, garca de mierda, le regalaba flores, ropa, le decía pelotudeces… le leí un poema, ¿podes creer cosa tan forra? Le leí un poema. El tema es que el jueves pasado empezó con que no me creía nada. Había hablado con el tipo de la cerrajería que por esas casualidades conoce a Silvia y me conoce de vista a mí. Le dijo, pero sin estar seguro, que creía que nosotros éramos novios. Imaginate me empezó a inflar los huevos hasta dejarlos listos para poner en la ensalada. Y ahí me mande otra cagada más
-La largaste al carajo, la mina te persigue y ahora no sabes como sacártela de encima.
-No, no, eso hubiera hecho cualquier hombre normal. Cualquier garca con las pelotas bien puestas. Yo como buen pelotudo que soy le dije que no solo seria mi novia, si no que íbamos a hacer un viaje juntos la semana que viene. Las cataratas quiere conocer la muy hija de puta. No le alcanzo con eso. Entonces le dije que se venga a vivir conmigo.
-Hermano estas en pedo. ¿Cómo pensás salir de esta? ¿Se conformo al menos con eso?
-Casi. Mira, acá tengo los anillos. Ella ya esta preparando todo, me caso en noviembre.
-¿Me estas jodiendo?
-No, te hablo en serio, fue la única manera que la recontra mil hija de puta dejo de llorar y de decirme que era un garca, un sorete como todos los hombres. Así que la semana que viene me voy a Cataratas, cuando volvemos viene a vivir a casa, y en noviembre me caso.
- ¿Y no hay nada que puedas hacer para zafar de eso?
-Imposible, ya pensé todas las posibilidades. No existe manera de dejarla sin ser un garca y un ventajero. Cada cosa que hice me enterró más y más. No hay otra solución, me tengo que casar para salvar el honor.
-No entiendo, ¿vos no querías mi consejo para ver como dejabas a esta mina?
-No, yo lo que quiero es que me ayudes con Silvia. No se que mierda hacer para cortar la relación. Creo que no se lo espera ni en pedo, pero en unos meses me caso viste y quiero hacer todo por derecha. Aparte si la otra hija de recontra mil putas se llega a enterar que sigo saliendo con Silvia me mata, o me manda a matar. ¿Decime que hago? Tirame una soga Ale, vos la tenés clara con las minas…


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