Apenas borroso en el marco, sentía mirar una y otra vez los mismos paisajes. Tan bellos como desgastados, conocidos, ya faltos de sentido. Los limites se percibían pero no es que supiera que ahí estaban, era una suposición inconsciente, una ceguera a medias. Un transitar cansino por el barrio me hizo descubrir una nueva calle que se abría junto a la vía. Dando un paso mas cambiaron los colores por completo, el aroma, y seguramente hubiera dicho lo mismo del sabor si hubiera probado alguna de las naranjas que colgaban de los arboles.A mi derecha había sol, mas adelante un escalofriante cielo azul y detrás mio un camino diferente al que debería haber. Las paredes blancas de las casas mellizas que decoraban el viejo barrio inundaban mis pulmones de oxigeno. La tierra que se volaba sobre las baldosas junto a las puertas de entrada, daba una sensacion de quietud inmediata. No era necesario seguir experimentando con mis sentidos para darme cuenta de que por alguna extraña razón, habia redireccionado mi camino hacia una via que quizas debi haber elegido en mi pasado. Solo me queda saber si esa desolada calle empedrada, me llevara realmente donde parece indicar. Las opciones se multiplicaron y el descanso a la sombra de un viejo naranjo parece ser la mejor decision. Aunque tenga la certeza de que alli, en ese mismo lugar, en otro momento, en otro tiempo algo terrible ha sucedido. Ahora no hay nada que temer, solo descansar, para luego investigar el nuevo, viejo barrio.
viernes, 3 de agosto de 2012
"El miedo derrotado"
Apenas borroso en el marco, sentía mirar una y otra vez los mismos paisajes. Tan bellos como desgastados, conocidos, ya faltos de sentido. Los limites se percibían pero no es que supiera que ahí estaban, era una suposición inconsciente, una ceguera a medias. Un transitar cansino por el barrio me hizo descubrir una nueva calle que se abría junto a la vía. Dando un paso mas cambiaron los colores por completo, el aroma, y seguramente hubiera dicho lo mismo del sabor si hubiera probado alguna de las naranjas que colgaban de los arboles.A mi derecha había sol, mas adelante un escalofriante cielo azul y detrás mio un camino diferente al que debería haber. Las paredes blancas de las casas mellizas que decoraban el viejo barrio inundaban mis pulmones de oxigeno. La tierra que se volaba sobre las baldosas junto a las puertas de entrada, daba una sensacion de quietud inmediata. No era necesario seguir experimentando con mis sentidos para darme cuenta de que por alguna extraña razón, habia redireccionado mi camino hacia una via que quizas debi haber elegido en mi pasado. Solo me queda saber si esa desolada calle empedrada, me llevara realmente donde parece indicar. Las opciones se multiplicaron y el descanso a la sombra de un viejo naranjo parece ser la mejor decision. Aunque tenga la certeza de que alli, en ese mismo lugar, en otro momento, en otro tiempo algo terrible ha sucedido. Ahora no hay nada que temer, solo descansar, para luego investigar el nuevo, viejo barrio.
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