
-¿A que te referis?- preguntó temeroso de obtener la respuesta. Sabía que cualquier cosa que le dijera iba a poner en funcionamiento su cabeza y abandonaría por completo toda esperanza de refugiarse en la inocencia de ignorar su realidad.
-A que la vida no es otra cosa que juntar información. Conclusiones, razonamientos, sensaciones, sentimientos. Registrar imágenes, rostros. Incorporar los sonidos...
Todo eso no son más que herramientas. Las suficientes como para poder construir nuestros propios sueños, vivir historias en las que nuestra mente pueda sentirse a gusto o al menos logre interpretar cierta lógica en los acontecimientos.- Una sonrisa leve se despegaba de sus labios mientras las palabras envolvían a su víctima. Lejos de sentenciarlo, parecía intentar consolarlo de alguna manera.- Cada uno de esos elementos son los que hacen posible que las piezas encajen a la perfección cuando llegue el momento de vivir el sueño eterno. Ese es el sentido de nuestras vidas.-
Esas fueron las últimas palabras que la pobre víctima escuchó.


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